combatir la minería ilegal con firmeza”
La presidente de PERUMIN 37 advierte que más de 67
proyectos mineros siguen entrampados por la sobre regulación, mientras la
minería ilegal avanza sin control y amenaza con dañar el tejido social del
país.
Lima, de setiembre de 2025. La presidente de PERUMIN 37, Jimena Sologuren, advirtió que el Perú
enfrenta un doble reto: por un lado, una minería formal excesivamente regulada
que demora décadas en concretar proyectos, y por otro, un avance acelerado de
la minería ilegal que impacta en el tejido social y económico del país.
Durante su
intervención en el evento “Road to PERUMIN 37: Desafíos para fortalecer la
competitividad minera del Perú”, Sologuren señaló que existen más de 67
proyectos mineros listos para ejecutarse, pero que siguen entrampados por la
sobrecarga burocrática y la falta de articulación entre instituciones.
“Necesitamos ser un país atractivo para la inversión y, al mismo tiempo, tener
un Estado que sepa cumplir su rol frente a la minería ilegal”, enfatizó.
Según explicó,
mientras los trámites y permisos mantienen a la minería formal en espera, el
sector ilegal gana terreno sin control, generando graves consecuencias sociales
y ambientales. “Esto nos juega en contra como país porque empieza a afectar el
tejido social de una manera que será difícil revertir”, alertó.
La ejecutiva
también remarcó la urgencia de culminar el proceso de más de 31 mil mineros que
siguen en vías de formalización. A su juicio, la minería artesanal y de pequeña
escala debe convertirse en un negocio rentable, siempre que cumpla con normas
ambientales, sociales y de seguridad.
Asimismo,
Sologuren subrayó la necesidad de un mayor compromiso de los gobiernos
regionales y locales en el uso eficiente de los recursos generados por la
actividad minera. “Solo así las comunidades sentirán de primera mano cómo la
minería formal sí puede aportar al desarrollo y mejorar la vida de más
peruanos”, puntualizó.
